¿Por qué no habla nadie en el tren?
Respuesta breve
Lo que se evita son las llamadas de teléfono, no la conversación. Lleve el teléfono en silencio, y en un tren de larga distancia atienda la llamada entre vagones.
Cuál es la norma en realidad
La orientación de la oficina de turismo es más estrecha de lo que sugiere el silencio: lleve el teléfono en modo silencio y evite hablar por él. Hablar por teléfono, al volumen que sea, es lo que está mal visto en trenes y autobuses; no hablar con quien va a su lado.
El silencio es, por tanto, en parte un efecto secundario. La conversación existe, a un volumen más bajo del que quizá acostumbre, y la norma del teléfono elimina el único sonido que si no llegaría a todo el vagón.
Dónde se puede atender una llamada
En un tren de larga distancia como el shinkansen hay una respuesta prevista: el vestíbulo entre vagones. Se sale, se atiende ahí y se vuelve al asiento.
Un tren de cercanías no tiene un espacio equivalente, así que lo práctico es dejarlo sonar y contestar por mensaje. Nadie espera que descuelgue, y bajarse en la siguiente estación para hablar es normal y no raro.
El resto del conjunto no escrito
Haga cola a un lado de las puertas y deje bajar antes de subir. Los asientos preferentes son para personas mayores, embarazadas y con discapacidad, y se tratan como realmente reservados y no como una mera sugerencia.
«Ante la duda, haga como la gente de aquí» es el recurso que propone la propia oficina de turismo, y en un tren funciona mejor que casi en ningún otro sitio, porque el comportamiento es lo bastante uniforme como para copiarlo en unos segundos.
Conviene saber
- Modo silencio y sin llamadas: los mensajes no son problema
- En el shinkansen, use el espacio entre vagones para hablar
- Deje bajar antes de subir; haga cola a un lado de las puertas